jueves, marzo 23, 2006

(VIII) Copia Privada

VIII Copia Privada:

Artículo

Redacción Propuesta

Redacción Actual

Artículo 31.2

No necesita autorización del autor la reproducción, en cualquier soporte, de obras ya divulgadas cuando se lleve a cabo por una persona física a partir de una copia legal para su uso privado y la copia obtenida no sea objeto de utilización colectiva ni lucrativa, sin perjuicio de la compensación equitativa prevista en el artículo 25, que deberá tener en cuenta si se aplican a tales obras las medidas a que se refiere el artículo 161. Quedan excluidas de lo dispuesto en este apartado las bases de datos electrónicas y, en aplicación del artículo 99.a), los programas de ordenador.

Reproducciones sin autorización:

Las obras ya divulgadas podrán reproducirse sin autorización del autor y sin perjuicio en lo pertinente, de lo dispuesto en el artículo 34 de esta Ley, en los siguientes casos:

Para uso privado del copista, sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 25 y 99.a) de esta Ley, y siempre que la copia no sea objeto de utilización colectiva ni lucrativa.




Se delimita el ámbito subjetivo de la copia privada a las personas físicas. Es decir las asociaciones, empresas, etc., no podrán realizar reproducciones de obras para su uso privado.

Esto es así recogido del texto de la Directiva 200/29, artículo 5.2.b).

Lo que resulta una contradicción, si se intenta cobrar a las empresas, evidente con la naturaleza de la compensación, es decir si la compensación existe por que se diseña para compensar a los autores por lo que dejan de percibir por las reproducciones no autorizadas realizadas para uso privado, si las empresas no pueden realizar tales reproducciones, no deberán abonar esa compensación, puesto que si reproducen obras se estaría cometiendo un ilícito, perseguible ante los tribunales.

Con esta redacción las empresas deberán negarse a pagar en las facturas la compensación, puesto que a ellas no es aplicable, ya que es claro que la redacción del artículo 25.1 remite directamente a este 31.2, y a sus criterios de aplicación. Supone que las fotocopiadoras, equipos informáticos, televisores, cadenas musicales, etc., que se compren por personas jurídicas, y que en su factura se desglose la compensación, deberán ser objeto de reclamación judicial por esas cantidades por no estar amparadas en norma alguna que justifique tal desplazamiento patrimonial.

Además en la Directiva se recoge como supuesto no amparado por la excepción la “utilización comercial”, lo que matiza las definiciones que se han pretendido dar al concepto de “utilización lucrativa” del texto español, vigente y propuesto, entendida como el simple aprovechamiento, aun no siendo éste económico. Por lo tanto la propuesta de reforma de la LPI debería modificar el artículo en el mismo sentido que la Directiva propone, excluyendo no la “utilización lucrativa”, sino la “utilización comercial”, con el fin de aclarar los supuestos exentos.

Otro de los temas polémicos es el de la copia legal. Sólo será copia privada aquella que tenga su origen en una copia legal. A su vez, la copia privada es uno de los supuestos habilitantes para la obtención de copias legales, por lo tanto no se ve afectada su práctica de manera inmediata. Este se recoge en la Directiva 2001/29, si bien de manera indirecta en su artículo 6.4, al establecer que se abilitarán las medidas necesarias para garantizar a los usuarios el disfrute de la excepción:

siempre y cuando dicho beneficiario tenga legalmente acceso a la obra o prestación protegidas.

Entiendo como copia legal aquella obtenida de cualquiera de las maneras habilitadas por el ordenamiento jurídico.

A mi entender esta redacción ha de interpretarse con el concepto de “Puesta a Disposición Interactiva”, y en como afecta esto a las redes de intercambio. Si el autor tiene el derecho en exclusiva de autorizar la puesta a disposición de la obra a través de redes de telecomunicaciones, las obras ofrecidas a través de las mismas serían ilegales por no estar autorizado el usuario para realizar esa puesta a disposición.

Sin embargo, se ha de examinar esto con ayuda de la realidad actual. Entregar un DVD a un compañero en la calle, supone por definición un acto de distribución, véase la definición legal del artículo 19. Si no se puede entregar el DVD no puede hacerse la copia y por tanto pierde absolutamente su contenido la copia privada.

En este caso, si no se puede poner la obra en internet, y ahora existen obras que gracias a las medidas anticopia no puedan ser fijadas en un soporte diferente a la transmisión en red, se pierde todo el sentido de la existencia de la copia privada, por ello no entiendo que de una manera directa se esté ilegalizando las redes P2P.

El problema de la necesidad de que la copia sea legal es que la legalidad de la copia se ha de verificar en origen, es decir que esta se ha obtenido a través de los mecanismos legales habilitantes, y que quien la recibe debe conocer el origen lícito de la misma. Podría afirmarse entonces que las obras de artistas no sujetos al derecho español, y que no permitan la obtención de copias, no podrán reproducirse amparándose en este artículo 31.2, lo que facilita la persecución de estos ilícitos.

Las obras de artistas españoles, obtenidas en redes P2P, por ejemplo, en principio y según como estas se hayan obtenido, siguen quedando amparadas bajo la copia privada.

Otro de los problemas de la inclusión del término copia legal es como afecta la reproducción de obras con medidas de protección tecnológicas. Ya que si estas medidas no permiten reproducir la obra, para poder obtener una copia privada es necesario “saltárselas” de alguna manera. Entonces, ¿estaremos ante una copia legal? Se explicará al tratar de las medidas anticopia, pero anticipo que cualquier intento de dejar sin contenido la copia privada supone un contrasentido jurídico.

En principio podría interpretarse que con el concepto de “copia legal” se puede perseguir la copia de “screeners”, pero la grabación en los cines es una actividad amparada en la copia privada siempre que se respeten los postulados de la misma, utilización no lucrativa y uso personal, y por lo tanto tan copia legal como el resto.

Sin embargo, la filtración de obras no divulgas, al igual que sucede en la actualidad se encuentra igualmente al margen de la copia privada, y por lo tanto es ilegal.

La compensación equitativa deberá tener en cuenta las medidas anticopia previstas en el artículo 161, se supone que a efectos de que si una obra las incorpora no deba percibir la misma compensación, puesto que el daño sufrido será menor que para aquellos que no las incorporan, y por lo tanto y en aplicación de las reglas expuestas para la determinación de la compensación, las obras protegidas no percibirán compensación alguna, o esta será ignificativamente menor. Así lo dispone también la Directiva 2001/29, artículo 5.2.b)

El problema será averiguar o garantizar que los autores que pongan estas medidas en sus obras, que generalmente serán aquellos que cuenten con más recursos y están mas integrados en las entidades de gestión, no reciben dinero por este concepto de las propias entidades de gestión de las que forman parte, en ocasiones con voto dentro de las mismas.

Con esta redacción se hace imprescindible aumentar los controles de las entidades de gestión, para garantizar que lo recaudado llega efectivamente a los acreedores de la remuneración.

Se excluye la copia privada de bases de datos electrónicas, solventando una laguna del sistema.