jueves, marzo 23, 2006

(VI) Compensación equitativa por copia privada 5

b. Deudores de la compensación

Artículo

Redacción Propuesta

Redacción Actual

Artículo 25. 4.a)

Deudores: Los fabricantes en España, en tanto actúen como distribuidores comerciales, así como los adquirentes fuera del territorio español, para su distribución comercial o utilización dentro de éste, de equipos, aparatos y soportes materiales previstos en el apartado 2.

Los distribuidores, mayoristas y minoristas, y los sucesivos adquirentes de los mencionados equipos, aparatos y soportes materiales, responderán del pago de la compensación solidariamente con los deudores que se los hubieran suministrado, salvo que acrediten haber satisfecho efectivamente a éstos la compensación y sin perjuicio de lo que se dispone en los apartados 14, 15 y 20.

Deudores: los fabricantes en España, así como los adquirentes fuera del territorio Español, para su distribución comercial o utilización dentro de éste, de equipos, aparatos y materiales que permitan alguna de las modalidades de reproducción previstas en el apartado 1 de este artículo.

Los distribuidores, mayoristas y minoristas, sucesivos adquirentes de los mencionados equipos, aparatos y materiales, responderán del pago de la remuneración solidariamente con los deudores que se los hubieren suministrado, salvo que acrediten haber satisfecho efectivamente a éstos la remuneración y sin perjuicio de lo que se dispone en los apartados 13, 14 y 19 del presente artículo.




Debido a la situación provocada con la industria española de fabricantes de soportes, en la nueva redacción se les excluye del concepto de deudores cuando no actúen como distribuidores comerciales, con lo que los fabricantes españoles no serán deudores de la compensación, a priori.

Se varía también la referencia de la tipología de las reproducciones a los soportes tangibles en los que tales modalidades pueden reproducirse. La variación no altera el régimen previsto toda vez que el artículo 25.2 vuelve a remitir al 25.1.

Una de las modificaciones más importantes es la ampliación de la responsabilidad del pago de la compensación a todos los adquirentes sin limitación. Con la redacción vigente se establece que sólo son responsables solidarios del pago de la remuneración los mayoristas y minoristas sucesivos adquirentes, pero con la propuesta a estos se añaden “los” sucesivos adquirentes, cualquiera que sea su condición, es decir, se amplia la responsabilidad del pago de la compensación a todos los consumidores finales, o al menos esa es una de las interpretaciones que permite la redacción del anteproyecto.

Hasta ahora, los responsables de las entidades de gestión, ante las quejas de los consumidores solían alegar que la culpa de que se cobrase la remuneración en los soportes era de los distribuidores que repercutían el precio a los consumidores finales y sólo a estos se podía exigir el pago, por ser los únicos deudores reconocidos por la ley. Sin embargo con esta redacción, se podrá demandar también a los usuarios finales que hayan adquirido los equipos, soportes o aparatos mencionados y no puedan justificar, mediante factura u otro mecanismo, haber desembolsado el importe de la compensación a su vendedor. De aprobarse esto, ahora más que nunca, es esencial exigir el desglose de los importes en las facturas de todos los equipos, soportes y materiales gravados.

Puede darse el supuesto de una denuncia a un particular por a realización de un ilícito relacionado con la propiedad intelectual, si se le incautan 300 DVD y no puede justificar haber pagado la compensación al proveedor, podría exgirsele a él ese importe, como responsable solidario de la deuda del proveedor, que es quien figura como deudor de la compensación.

Además existe el problema de hasta cuando es necesario conservar las facturas o documentos que justifiquen el desembolso exigido, ya que los consumidores y usuarios no tienen mecanismos para ello, ni obligaciones legales al respecto, como por ejemplo sucede para las empresas con la conservación de facturas libros contables, etc, establecidas en la legislación mercantil y fiscal. Si nos atenemos a la regla general de prescripción de las acciones del Código Civil, artículo 1964, este plazo se establece en 15 años, tiempo que deberían guardarse los tiques de compra, so pena de poder ser demandado por el impago de la remuneración de los equipos, soportes y materiales que uno tenga para su consumo privado.